Para responder bíblicamente a la pregunta sobre qué hacer si mi pastor aconseja sin utilizar la Biblia, primero debemos preguntarnos: ¿Qué rol tiene la Biblia en la consejería? ¿Cuál es el propósito de la Biblia en la vida del creyente? ¿Cuál es el deber de un pastor? Y, ¿cuál es el papel de una oveja para con su pastor?

¿Qué rol tiene la Biblia en la consejería?

La consejería es sabiduría aplicada y tiene su fundamento en las Escrituras con la misión de hacer discípulos de Cristo. Por tanto, su rol es enseñar y aplicar las Escrituras a las circunstancias de la vida de todo creyente (2 Timoteo 3:16-17).

¿Cuál es el propósito de la Biblia en la vida de un creyente?

Santificación: Todo creyente necesita crecer en su carácter asemejándose al de Cristo (Ro. 8:29). Una marca de la madurez espiritual no es cuánta Biblia sabes, sino cuánta Biblia vives a través de las diferentes situaciones que Dios permite en tu vida.

Ejercicio de los dones: Dios ha dado en su gracia dones a los hombres (Ef. 4:8; 1 Co. 12:1-9; Ro. 12:6; 1 P. 4:10). Sus dones son para la edificación de su Cuerpo, el cual se fortalece a medida que su Palabra informa cómo estos dones deben ser usados bajo el liderazgo de los pastores.

Obediencia: Lo que creemos determina cómo viviremos. El propósito de obedecer no es para recibir premios o recompensas, más bien para ser siervos efectivos de Cristo que glorifican Su nombre (Jn. 14:23).

Vivir para su gloria: Pablo nos dice tres veces en Efesios 1 que nuestra razón de ser creados, escogidos y redimidos es para la alabanza de su gloria. Igualmente, en Colosenses 3:23 y 1 Co. 10:31 nos pide hacer todo para su gloria. Nuestro fin principal es dar gloria a Dios.

¿Cuál es el deber de un pastor para con las ovejas del Señor?

Ciertamente Dios ha constituido pastores para guiar una iglesia local con una labor específica según la Palabra:

Para predicar todo el Consejo de Dios, a Cristo Resucitado y la esperanza que hay en lo que él ha hecho para salvación de las ovejas que Dios le ha encomendado (1 P. 5:1-4).

Para pastorear, esto es amar, servir y cuidar a la oveja no sólo con ayuda material o de oración, sino también para aconsejar conforme a las Escrituras. Su enfoque primordial es el corazón y su crecimiento en la Palabra en la vida de hogar, de iglesia y comunidad (1 P. 5:2).

Para preparar a las ovejas en toda buena obra, guiándolos en consejo, discipulado e instrucción a través de la Palabra; siendo ejemplo del rebaño, inclusive cuando se equivocan. Sin enseñorearse de las ovejas, sino continuamente guiándolas a depender del Pastor, Cristo (1 P. 2:3-4).

¿Cuál es el papel de una oveja para con su pastor?

Cuando mi familia y yo llegamos a nuestra iglesia local, nos sorprendió escuchar a uno de nuestros pastores decir: yo también soy una oveja; yo también necesito de ustedes mis hermanos y hermanas para crecer en la Palabra. Sus vidas me enseñan, me llaman a ser fiel a Dios a través de alimentarlos con su Palabra. Yo estoy tan necesitado de Cristo, como ustedes lo están. Yo aún necesito crecer y conocer más a Dios, como ustedes. Yo necesito a mi iglesia local, como ustedes.

Lo anterior es evidente en las Escrituras. Todas aquellas responsabilidades que tenemos entre hermanos y hermanas, también son para con nuestro pastor. Esto es: exhortarnos, ayudarnos, servirnos, enseñarnos, orar, llevar nuestras cargas, perdonarnos, etc., (Ro. 12:16; Col. 3:13-16; 1 Ts. 4:19, 5:11-15; He. 10:24-25; 1 Jn. 4:7-12). Cuidar de nuestro hermano pastor es cuidarnos unos a otros. Lo que incluye exhortarle bíblicamente cuando sea necesario. Todos somos iguales delante de Dios, pero con diferentes roles, nos necesitamos unos a otros para la edificación de la Iglesia de Cristo.

Entonces, ¿qué hago si mi pastor aconseja sin la Biblia?

Si todo lo que hemos dicho sobre la consejería, el propósito de la Biblia, el rol del pastor y de la oveja, es verdad, entonces tanto el pastor tiene la responsabilidad de aconsejar con todo el Consejo de Dios, como la oveja de exhortarle en hacerlo, porque tienes la convicción de que la Palabra de Dios es lo que más necesitas en tu vida.

1. Primero ora al Señor. Nuestra oración nos recuerda de quién dependemos, pero también oramos para entregar toda motivación incorrecta al acercarnos a nuestro pastor.

2. Si conoces a tu pastor, sé prudente sobre cuándo y dónde hablarás con él. Quizás no es una conversación de pasillo, o de un domingo después del sermón.

3. Al momento de reunirte con él, oren. Luego expresa la exhortación en amor (Ef. 4:15), ellos lo necesitan tanto como nosotros. Puedes empezar diciendo algo como esto: pastor ¿hay alguna razón por la cuál no utiliza la Biblia al aconsejar? Si el pastor reconoce que es un error grave y un pecado y muestra arrepentimiento, juntos agradezcan al Señor por su obra en medio de ustedes.

4. Pero, si su respuesta no es la correcta a la luz de la Biblia, recuerda que Dios tiene el control y descansa en que has obrado conforme a su Palabra, puesto que todo coopera para el bien de sus hijos (Ro. 8:28). Si tu pastor se molesta o rechaza la exhortación, puedes sugerirle pedir consejo a otro pastor o un líder de la congregación, tal cual lo instruye Mateo 18:15-17.

5. No temas preguntar y exhortar a tu pastor conforme a la Palabra, teme al Señor, por amor a tu iglesia local.

Finalmente, amamos a nuestro pastor cuando oramos y le exhortamos, en vez de alejarnos al evitar un momento de vergüenza o incomodidad. Le recordamos la necesidad de aconsejar con la Biblia, así como lo haríamos en cualquier asunto con otro hermano. De esta manera la iglesia crece saludable, redirigiéndonos a la doctrina de la suficiencia y autoridad de la Biblia que resulta en dar toda la gloria a Dios en la vida de todo creyente.


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