Hoy en día existen muchos ministerios cuyo énfasis son los jóvenes, con la motivación de poder discipularlos y capacitarlos, insistiendo en que estos necesitan una metodología diferente debido a sus circunstancias particulares. 

Hay mucho debate en cuanto a la existencia de estos ministerios, y antes que nada quiero empezar diciendo que Dios utilizó en mi juventud un ministerio de jóvenes externo a mi iglesia, el cual fue de mucha bendición en su momento. Por muchos años serví en el ministerio de jóvenes de mi iglesia y aunque hoy en día ya no es mi responsabilidad directa, tengo el privilegio de poder seguir sirviendo a jóvenes de alguna u otra manera. También cabe aclarar que no creo que un ministerio de jóvenes deba existir ni desarrollase aparte de una iglesia, y que Dios ha permitido la existencia de ministerios para-eclesiásticos como una consecuencia del descuido de muchas iglesias y que, aunque han sido de gran bendición, es la iglesia quien debería de tomar dicha responsabilidad y aun dentro de la iglesia, es responsabilidad primariamente de los padres atender a sus hijos (Dt. 6:4-7).

Habiendo dicho esto, me gustaría que pudiéramos meditar juntos algo que se suele creer acerca de los jóvenes en algunos círculos y en la práctica ministerial con ellos. Esto que quiero que meditemos es en relación con la enseñanza y la expectativa que se tiene acerca de lo que los jóvenes pueden llegar a entender. Si hay algo que he podido conocer de primera mano, es la gran capacidad que los jóvenes tienen para entender cosas, y no estoy haciendo esta declaración solo para sonar optimista. 

Entonces ¿por qué con los jóvenes en algunas iglesias se busca tener estudios increíblemente sencillos y cortos o hasta descomunalmente simplistas? ¿Por qué menospreciar lo que un joven podría llegar a entender? Por la creencia de algunos de que a un joven no se le puede enseñar mucho de la Biblia (que es lo que nos atañe a nosotros aquí). Y para tratar de probar lo contrario me encantaría que veamos el ejemplo de María la madre de nuestro Señor. 

Algunos están de acuerdo en que cuando María concibió a Jesús tendría alrededor de quince años.[1] Esto es increíble, tendría aproximadamente la edad de muchos de nuestros jóvenes de la iglesia que asisten a su club bíblico (o el nombre que le pongan en tu iglesia a la reunión de jóvenes). A esta edad (o desde un poco antes) se le consideraría ya una adulta. La cuestión de por qué a veces se fomenta hoy en día el extender la infancia de alguien tanto tiempo sería tema de discusión para otra ocasión. Pero, por lo pronto, hay que observar una sección de las Escrituras en donde se encuentran registradas las palabras de esta bienaventurada mujer, Lucas 1:46-55, conocido como el magnificat de María. 

Te animo a que puedas leer esta porción y que después de esto hagas una comparativa con las palabras de Ana en 1 Samuel 2:1-11. El paralelo conceptual es muy evidente en cuanto a cómo el Dios soberano es quien exalta a los oprimidos y humilla a los poderosos, grandes y soberbios.[2]

El magnificat de María está cargado de mucha teología, hablando del carácter de Dios y la salvación a Su pueblo. ¡Son las palabras de una jovencita! Pero de una jovencita que reconoce la grandeza y poderío de su Dios. Al parecer María conocía su Biblia (Antiguo Testamento en el caso de ella), porque para hablar así no bastaba con ser una persona que solo quisiera hablar bonito de Dios. Pero no es suficiente solo ver los paralelos que hay en Samuel en las palabras de María; a continuación, puedes ver una tabla con paralelos hay de las palabras de María y otras partes del Antiguo Testamento: 

Citas de LucasOtras citas
Porque me ha hecho grandes cosas el Poderoso;Santo es su nombre,Lucas 1:49Redención ha enviado a su pueblo; para siempre ha ordenado su pacto; Santo y temible es su nombre.Salmo 111:9
Y su misericordia es de generación en generacióna los que le temen.Lucas 1:50Como el padre se compadece de los hijos, se compadece Jehová de los que le temen.Salmo 103:13Mas la misericordia de Jehová es desde la eternidad y hasta la eternidad sobre los que le temen, y su justicia sobre los hijos de los hijos;Salmo 103:17
Hizo proezas con su brazo;esparció a los soberbios en el pensamiento de sus corazones.Lucas 1:51Porque tú salvas al pueblo afligido, mas tus ojos están sobre los altivos para abatirlos.2 Samuel 22:28Tú quebrantaste a Rahab como a herido de muerte; con tu brazo poderoso esparciste a tus enemigos.Salmos 89:10
Quitó de los tronos a los poderosos, y exaltó a los humildes.Lucas 1:52El lleva despojados a los príncipes, y trastorna a los poderosos.Job 12:19Que pone a los humildes en altura, y a los enlutados levanta a seguridad;Job 5:11
A los hambrientos colmó de bienes, y a los ricos envió vacíos.Lucas 1:53Porque sacia al alma menesterosa, y llena de bien al alma hambrienta.Salmo 107:9Los saciados se alquilaron por pan, y los hambrientos dejaron de tener hambre; hasta la estéril ha dado a luz siete, y la que tenía muchos hijos languidece.1 Samuel 2:5
Socorrió a Israel su siervo, acordándose de la misericordiaLucas 1:54Se ha acordado de su misericordia y de su verdad para con la casa de Israel; todos los términos de la tierra han visto la salvación de nuestro Dios.Salmo 98:3Pero tú, Israel, siervo mío eres; tú, Jacob, a quien yo escogí, descendencia de Abraham mi amigo.Isaías 41:8
De la cual habló a nuestros padres, para con Abraham y su descendencia para siempre.Lucas 1:55Y estableceré mi pacto entre mí y ti, y tu descendencia después de ti en sus generaciones, por pacto perpetuo, para ser tu Dios, y el de tu descendencia después de ti.Génesis 17:7De cierto te bendeciré, y multiplicaré tu descendencia como las estrellas del cielo y como la arena que está a la orilla del mar; y tu descendencia poseerá las puertas de sus enemigos.Génesis 22:17Cumplirás la verdad a Jacob, y a Abraham la misericordia, que juraste a nuestros padres desde tiempos antiguos.Miqueas 7:20

Lo que María iba a tener que vivir no era fácil, y sin duda alguna el Espíritu Santo iba a tener que actuar en su vida, pero también podemos ver que era una joven que conocía al Dios que le demandó confianza en Él a pesar de que lo que iba a ocurrir en ella era una locura para los hombres. María era una joven que conocía profundamente las Escrituras, lo cual demuestra que no es una cuestión de edad.

Entiendo que también pueden llegar a aparecer pseudo argumentos científicos como de que un joven hoy en día no puede poner mayor atención a 25 minutos, pero la mentira de esto se demuestra cuando ves que puedan pasar toda una noche viendo series de Netflix. ¿Por qué la atención cambia en un caso en relación con el otro? Me atrevo a decir que por interés. Curiosamente, muchas veces estos jóvenes no se quedan viendo estas maratones de Netflix solos, sino con sus padres, los mismos que en muchas ocasiones tampoco muestran el mismo amor por la Palabra. Pero siempre será más fácil decir que se trata de un problema propio de la juventud.

Por lo que regresando a nuestro cuestionamiento inicial, ¿debemos minimizar o no profundizar en nuestras enseñanzas de las Escrituras hacia ellos? y por supuesto, siempre habrá particularidades, pero estas no deben volverse una excusa para apuntar a un estándar más bajo. Creo que el ejemplo de María nos responde con un rotundo NO.

Animémonos a no amoldarnos; que un joven tenga conocimiento profundo de las Escrituras puede no ser una meta fácil, pero ejemplo se nos ha dado de que sí se puede.


[1] En realidad, no es fácil encontrar algo tan explícito acerca de la edad en la que las mujeres se casaban en contextos judíos en ese tiempo, pero sí podemos encontrar referencias en el Talmud acerca del promedio de edad en la que los hombres se casaban. Específicamente en Kiddushin29b:19-30a:1 se encuentra la declaración de Rav Ḥisda diciendo que él fue superior a sus colegas por haberse casado a los 16 años, y que mejor hubiera sido casarse a los catorce. Aunque ahí mismo (Kiddushin 30a:1) propone un rango de dieciséis a veinticuatro para casarse (pasarse de esto era mal visto), la realidad es que las mujeres solían ser más jóvenes que los varones.

[2] De hecho, tanto la sección poética al principio de 1 Samuel (1 S. 2:1-11) como la del final en 2 Samuel (2 S. 22:1-23:7) desarrollan las conclusiones y el argumento que se notan tanto en 1º como 2º de Samuel. Esto va a ser incluido por Lucas en el magnificat de María para hablar de la salvación que trae el Mesías a los oprimidos, sencillos, pobres y humildes. Por esto el Evangelio según Lucas trae tanta inclusión de grupos marginados.


Comparte en las redes