El amor es inconveniente. Tiene la audacia de pedirnos que dejemos lo que estamos haciendo para atender las necesidades de otro. Se enfrenta a nuestros deseos de autonomía, comodidad, facilidad, seguridad y control. Perfora nuestra burbuja de autoimportancia y autoprotección. Levanta nuestra cabeza para que miremos hacia arriba y hacia afuera hacia nuestro prójimo, en lugar de hacia abajo y hacia adentro hacia nosotros mismos. Nos empuja hacia un espíritu de “tú antes que yo” y nos aleja de nuestro comportamiento carnal de “yo antes que tú”. Nos invita a ver y vivir a través de los ojos del otro. Por eso, Jesús, conociendo nuestro corazón, le dio la vuelta a nuestro interés personal cuando dijo: “…todo cuanto queráis que os hagan los hombres, así también haced vosotros con ellos… (Mateo 7:12).

La verdad es que ni siquiera queremos sentirnos incomodados por estas sorprendentes palabras de nuestro Señor. Es difícil vivir en el camino del amor. Es costoso e inconveniete, por decir lo menos.

  • Es inconveniente detener la tarea en la que estás inmerso y escuchar a tu hijo de 5 años contar su descubrimiento en el patio trasero.
  • Es un inconveniente ayudar a fregar los platos cuando estás muy cansado y sólo quieres relajarte.
  • Es un inconveniente contener la lengua y escuchar de verdad a tu amigo hablar de las formas en que le has herido recientemente.
  • Es un inconveniente tomarse el tiempo por la mañana temprano para orar por los miembros de tu familia cuando las exigencias del día están pidiendo a gritos tu atención.
  • Es inconveniente interrumpir el flujo de tu conversación para incluir al que está en la orilla del círculo.
  • Es inconveniente responder a tiempo a un correo electrónico de un miembro de tu iglesia, sabiendo que probablemente desencadenará horas de dura conversación.
  • Es inconveniente llevar un cubrebocas para proteger a tu vecino cuando hace calor y estás bastante seguro de que no tienes COVID.
  • Es inconveniente (sobre todo si formas parte de la cultura mayoritaria, como es mi caso) lidiar con el hecho de que el asesinato de George Floyd demuestra, una vez más, lo que la gente de color ha estado diciendo durante años, cuando era más fácil creer en el mito de la igualdad de trato ante la ley.

Sin embargo, la inconveniencia es el camino del amor. El amor busca comprender al otro. Servir al otro. Bendecir a otro. Dar la vida por el otro.

¿Pero quién está en condiciones de hacer tales cosas? Sé que yo no lo estoy. Pero hay uno que lo está. Pablo habla de la altura del amor inconveniente en Filipenses 2:6-8 en su descripción de Jesús, el cual, aunque existía en forma de Dios, no consideró el ser igual a Dios como algo a qué aferrarse, sino que se despojó a sí mismo tomando forma de siervo, haciéndose semejante a los hombres.

Y hallándose en forma de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.

¿Cómo debemos responder al amor extravagante de Jesús? Nos afligimos porque él se afligió. Nos humillamos ante los demás porque él se humilló por nosotros. Morimos por los demás porque él murió por nosotros.

Pablo dice esencialmente estas mismas cosas en los versículos que preceden a los anteriores. Vincula explícitamente nuestra capacidad de amar a los demás con el amor de Jesucristo:

Por tanto, si hay algún estímulo en Cristo, si hay algún consuelo de amor, si hay alguna comunión del Espíritu, si algún afecto y compasión, haced completo mi gozo, siendo del mismo sentir, conservando el mismo amor, unidos en espíritu, dedicados a un mismo propósito. Nada hagáis por egoísmo o por vanagloria, sino que con actitud humilde cada uno de vosotros considere al otro como más importante que a sí mismo, no buscando cada uno sus propios intereses, sino más bien los intereses de los demás. Haya, pues, en vosotros esta actitud que hubo también en Cristo Jesús… (Filipenses 2:1-5)

¿Qué nos permite hacer esto? ¿Abandonar nuestra ambición egoísta? ¿Qué nos permite abrazar la humildad de anteponer los intereses de los demás a los nuestros? Es nuestra relación con Jesús. Su amor nos anima y reconforta. Su Espíritu nos da fuerza. El amor mana dentro de nosotros cuando consideramos a Aquel que renunció a todo para hacernos parte de su familia.

El amor es verdaderamente inconveniente, y a menudo bastante costoso. Pero con cada acto vacilante e imperfecto de amor al prójimo que emprendemos, seguimos las huellas de Jesús, cuya presencia anima y sostiene nuestros pasos. Estar dispuesto a seguir el camino del amor inconveniente de Cristo no significa que siempre puedas atender todas las peticiones u oportunidades que se te presenten. Al final, somos criaturas finitas. Pero si a menudo te encuentras poco dispuesto a incomodarte por amar a los demás, mira a Jesús para que te guíe. Nosotros amamos… porque él nos amó primero (1 Juan 4:19).


Esta traducción tiene concedido el Copyright © (28 de febrero de 2021) de The Christian Counseling & Educational Foundation (CCEF). El artículo original titulado “Love is Inconvenient”, Copyright © 2020 fue escrito por Mike Emlet. El contenido completo está protegido por los derechos de autor y no puede ser reproducido sin el permiso escrito otorgado por CCEF. Este artículo fue traducido íntegramente con el permiso de The Christian Counseling & Educational Foundation (CCEF) por José Luis Flores, Editorial EBI. La traducción es responsabilidad exclusiva del traductor.

This translation is copyrighted © (december 20, 2020) by the Christian Counseling & Educational Foundation (CCEF). The original article entitled “Love is Inconvenient”, Copyright © 2020 was written by Mike Emlet. All content is protected by copyright and may not be reproduced in any manner without written permission from CCEF. Translated in full with permission from the Christian Counseling & Educational Foundation (CCEF) by José Luis Flores, Editorial EBI. Sole responsibility of the translation rests with the translator.


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