Tarde o temprano alguien se sienta frente a ti y te cuenta algo que no sabes cómo contestar. Un matrimonio que se está cayendo, un hijo que se fue, una ansiedad que no se va con versículos sueltos. Y ahí uno descubre que querer ayudar no es lo mismo que saber ayudar.
Aquí reunimos lo que hemos publicado sobre consejería bíblica: cerca de cincuenta artículos de consejeros y pastores con años de práctica. No es un curso, pero está ordenado como se aprende el oficio: primero qué hace que una consejería sea realmente bíblica, luego el corazón, después el trato con la persona, y al final los casos concretos que más aparecen.
Qué hace bíblica a la consejería
No basta con citar la Biblia. Una consejería puede estar llena de versículos y seguir siendo psicología con barniz cristiano, y puede tener pocos versículos y ser profundamente bíblica. La diferencia está en de dónde saca su diagnóstico del ser humano y cuál es su meta.
La meta, además, no es que la persona se sienta mejor. Es que Dios sea glorificado en su vida, y eso a menudo pasa por el camino largo. «Y sabemos que para los que aman a Dios, todas las cosas cooperan para bien» (Ro. 8:28).
- Lo «bíblico» en la consejería bíblica
- 7 elementos necesarios para que una consejería sea realmente bíblica
- ¿Se necesita la teología en la consejería?
- ¿Cómo se relacionan los atributos de Dios con la consejería bíblica?
- La gloria de Dios: el objetivo de la consejería bíblica
- La gloria de Dios: el objetivo de la consejería bíblica (parte 2)
- La gloria de Dios: el objetivo de la consejería bíblica (parte 3)
- Cuando Cristo aconseja: el patrón del Consejero admirable
El corazón, no solo la conducta
Casi todo problema que llega a consejería se puede tratar de dos maneras: cambiando lo que la persona hace, o buscando qué está adorando. Lo primero da resultados rápidos y frágiles. Lo segundo tarda y dura.
Por eso los consejeros bíblicos hablan tanto de ídolos del corazón: no de estatuas, sino de esas cosas buenas que se volvieron indispensables. Aunque conviene decirlo con cuidado, porque tampoco todo es idolatría.
- El antídoto para los ídolos del corazón
- No todo es idolatría
- Desentrañando la idolatría en el narcisismo
- Características de un corazón endurecido (y cómo aconsejarle)
- Prioridades distorsionadas
- ¿Qué traes en el ojo?
- ¿Tienes miedo de que tus pecados se descubran?
El oficio: cómo se acompaña a una persona
Aquí están las cosas que no se aprenden en un libro de doctrina: cuándo hablar y cuándo callarse, cómo empezar con alguien que llega por primera vez, qué hacer cuando deja de venir, y cómo no convertirse uno mismo en el salvador de nadie.
- Cómo desarrollar una relación entre el consejero y el aconsejado
- Cómo cuidar bien a tu nuevo aconsejado
- Cuando las palabras pueden esperar
- Consejero, tus aconsejados necesitan a Cristo
- Seis verdades que debes recordar cuando tu aconsejado deja de reunirse contigo
- ¿Cómo aconsejar a los no aconsejables?
- El valor de la experiencia
- Una piel dura, un corazón tierno
Casos que llegan una y otra vez
Ansiedad y ataques de pánico, traición, envidia, adicciones, adulterio, un hijo con atracción hacia el mismo sexo, una familia con autismo. Estos son los artículos que tratan casos concretos, escritos por gente que ya los ha acompañado.
- Cómo aconsejar a cristianos que experimentan ataques de pánico
- Desterrando la ansiedad
- Aconsejando al que sufre
- Traición, perdón y esperanza: cómo aconsejar a un corazón herido
- Caminando con quien batalla con la envidia
- Hábitos adictivos: señales de advertencia
- Carta a un amigo adúltero
- Ayudando a los matrimonios a superar el pasado
- ¿Qué hago si mi hijo se siente atraído hacia el mismo sexo?
- Ayudando a una familia con integrantes con autismo
- Cómo ayudar a una persona etiquetada como autista
- Cuando la vida se siente desconectada de la fe
Lo que hay que evitar
Hay consejería que hace daño con buenas intenciones: la que promete que Dios siempre va a sanar y a prosperar, la que aconseja sin abrir la Biblia, y la que le da a la persona permiso para quedarse en su enojo.
- Las mentiras de la teología de la prosperidad en la consejería
- ¿Qué hago si mi pastor aconseja sin utilizar la Biblia?
- ¿Tienes derecho a enojarte?
- Cristo, y no tus heridas, debe guiar tu caminar con la iglesia
Para la iglesia: formar consejeros
Ninguna iglesia crece sana si toda la consejería depende del pastor. Estos artículos son para quien quiere formar a otros y repartir la carga.
- Cómo preparar a miembros maduros para servir como consejeros en la iglesia
- La necesidad de capacitarse teológicamente
- Ministrar a gente joven requiere un enfoque diferente
- ¿Cómo pastorea el pastor?
Por dónde empezar
Si estás empezando, lee Lo «bíblico» en la consejería bíblica y luego El antídoto para los ídolos del corazón. Si ya aconsejas y sientes que te estancas, ve directo a Cuando las palabras pueden esperar. Y si lo que buscas es ayuda para ti, no para otro, aquí tienes las guías completas de ansiedad, miedo y depresión, matrimonio y crianza.
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